Master de Periodismo Multimedia UEX/HOY

«Nunca he visto trabajos periodísticos con tanto nivel como los que se hacen hoy»

Daniele Grasso ha publicado varias informaciones sobre la lista Falciani. :: hoy
Daniele Grasso ha publicado varias informaciones sobre la lista Falciani. :: hoy
  • El periodista Daniele Grasso dará el miércoles una conferencia sobre el periodismo de datos en el Máster del Periodismo Multimedia UEx/HOY

Daniele Grasso, coordinador de la Unidad de Periodismo de Datos de El Confidencial, hablará sobre periodismo de datos que lleva a cabo en la conferencia para los alumnos del Máster de Periodismo Multimedia UEx/HOY que pronunciará miércoles en la Real Sociedad Económica de Amigos del País.

-El título de su conferencia es 'Más allá de los números: usar datos para contar historias'. ¿Cómo se pueden contar historias a través de los números?

-Lo que tratamos de hacer los periodistas de datos es no quedarnos sólo con los números una vez que accedemos a una base de datos, intentamos meterlos en un contexto, analizarlos, darles un poco la vuelta para sacarles un titular desde un punto de vista periodístico. Por ejemplo, antes de publicar una información sobre la típica estadística del INE, nuestra forma de trabajar es no mirar siquiera la nota de prensa, sino ir directamente a la base de datos, analizarla, cruzarla con otros datos, por ejemplo si son de salario, cruzarlo con los datos de población... y a partir de ahí buscar un elemento novedoso de diferenciación con lo que se pueda haber en otros medios. También nos encontramos con bases de datos muy grandes a las que hace falta dar un sentido para poder empezar una investigación periodística, y en ese caso nos sirve para organizar datos, investigar, tirar del hilo y ver qué historia sale, que al fin y al cabo ha sido siempre la base de todo lo que se está publicando, por ejemplo sobre la lista Falciani (es la base de datos de clientes del banco británico Hong Kong Shanghai Banking Corporation (HSBC) de Ginebra que Hervé Falciani se llevó de la entidad entre 2006 y 2008).

-¿Cómo se coordina un volumen de información tan impresionante como el que aparece en la lista Falciani en la que usted ha trabajado para El Confidencial?

-Una parte importante del trabajo lo ha hecho el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), pero utilizando técnicas del periodismo de datos y colaborando mano a mano programadores y periodistas, porque en algunos casos hablamos de bases de datos que una persona con conocimientos normales de Office y de Excel no podría ni siquiera abrir. A partir de ahí, de esa gran cantidad de información, se utilizan otras herramientas y se crea una base de datos utilizable y trazable en la que el periodista pueda encontrar la información que está buscando.

-¿Cuál ha sido el caso más complicado en el que ha trabajado?

-El caso de Falciani ha sido complicado, pero el más difícil que hemos hecho desde El Confidencial fue conseguir contar cuántos inmigrantes han fallecido intentando llegar a Europa. Ahí la dificultad mayor fue que no existía una base de datos. Hicimos peticiones de acceso a la información aprovechando las leyes de transparencia de los distintos países, pero nos encontramos que en la mayoría de los países no había datos o si los tenían había algún problema, como en España, donde la Guardia Civil te daba un número y Salvamento Marítimo otro. Por ello acudimos a tres fuentes: a una recopilación que hacen unas 50 oenegés, todas bajo el paraguas de una oenegé mayor europea, a otra base de datos parecida que tiene la Universidad de Helsinki y al trabajo que hace un periodista italiano de recopilación de inmigrantes que fallecen intentando llegar a Europa. Juntando esas tres bases de datos llegamos a una cuarta más completa hecha por nosotros en la que estuvimos verificando cada acontecimiento desde un punto de vista periodístico, con fuentes que nos lo confirmaran, y a partir de ahí pudimos trabajar con las historias. Nuestro objetivo en esa primera fase del proyecto, que hay que resaltar fue una investigación transnacional en la que participamos diez periodistas de seis países europeos, era crear esa base de datos que no existía en Europa, llamar la atención de que no existiera y dar una idea del tamaño del acontecimiento, ya que estamos hablando del mayor número de fallecimientos relacionados con solo un objeto desde la II Guerra Mundial: más de 23.000 muertos en 13 años.

-¿Qué ha supuesto para los periodistas la Ley de Transparencia que se ha aprobado recientemente en España?

-Por el momento nada, pero esperemos que pueda suponer muchísimo más. Ya sobre el papel en su día dijimos que carecía de algunos apartados, como lo más básico, que es reconocer el derecho al acceso a la información como derecho fundamental y que no lo reconoce, y por ello es tan complicado a día de hoy pedir información. Además, en algunos casos se ve que los ministerios y las autoridades en general no están listas todavía para facilitar el tipo de información que solicitamos y te ponen pegas cuando en realidad tu petición es perfecta y no hacen más que retrasarla. Sin embargo, sí se está viendo una pequeña victoria, se está consiguiendo información y estamos convencidos de que la cosa irá a mejor, ha sido una primera piedra importante y esperemos que se implemente y se mejore.

-¿Considera que el periodismo está en crisis? ¿La situación en la que vivimos ha posibilitado un cambio que haga que busquemos otras vías de producir contenidos periodísticos en Internet?

-No creo que haya crisis del periodismo, hay crisis de los grandes periódicos. El periodismo está estupendo. Yo nunca he visto trabajos periodísticos tan profundos, tan detallados, con tanto nivel y utilizando herramientas como los que se están haciendo hoy. Veo periodistas que se reinventan y hacen cosas espectaculares. Los que están en crisis tremenda son los medios, el periodismo goza de una salud envidiable. Los jóvenes periodistas no estamos acostumbrados a unos estándares y clichés que han ayudado a que los grandes medios de toda la vida no supieran actualizarse, y conseguimos aprovechar muy fácilmente nuevas herramientas que están al alcance de todos y que están sirviendo para demostrar que el periodismo está absolutamente vivo.

-¿Cómo ha ayudado la tecnología a que se trabaje más el periodismo de datos?

-Ha supuesto un avance fundamental. Hace diez años no había herramientas al alcance de todos que permitieran procesar grandísimas cantidades de información. En ese sentido, sí ha ayudado y también el hecho de que ahora podamos contactar con facilidad con un periodista en EE UU para que nos ayude en un determinado tema o que se hagan investigaciones a nivel transnacional. Y también la integración cada vez mayor de la parte tecnológica en las redacciones, por ejemplo yo trabajo al lado de un programador. Por otro lado, el periodismo de datos siempre se hizo desde el siglo XIX, lo que ha cambiado es el avance tecnológico que ahora permite que se haga más fácil y más rápidamente.

-¿Hacia dónde deben mirar los periodistas que, como los de este máster, se van a incorporar al mercado laboral? ¿Es la especialización en datos una futura salida profesional?

-Nosotros hemos montado la primera unidad de periodismo de datos en España, y para mí ha sido una salida profesional. Veo también otros medios que están montando unidades parecidas. Desde luego puede ser una salida profesional. En cuanto hacia dónde deben mirar, igual hay que quitarse de encima la imagen de periodista romántico de Kapuscinski que nos enseñan en la carrera y mirar un poco más al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, The Texas Tribune... medios que están haciendo cosas espectaculares y están informando a la ciudadanía de una manera fantástica, y dejarse de viejos maestros y aprovechar todas las posibilidades. No hay que dejarse llevar por el gran nombre de un medio para hacer prácticas y estar ahí tres meses pegando teletipos, es mejor ir a un medio pequeño porque hoy en día si uno lo hace bien, se ve allá donde uno esté, y es ahí donde hay que mirar.